Stracryoz

sábado, 16 de junio de 2012

Resistencia minera.




No pasa nada. El abuelo de tu padre ya trabajó en las minas, eran otras minas. Subía andando por el monte antes de amanecer, hacía cuerda con los mineros que venían de otros pueblos, muchas veces escuchaban los lobos pero no les preocupaba. Muchos murieron allí, él tuvo suerte y lo llevó la silicosis poco después de cumplir los 40, apenas lo conocí”.
– ¿La silicosis?
– No respiraba. 
“No pasa nada. Tu abuelo, que soy yo, entró en la mina con catorce años aunque tu abuela insistía en recordarme cómo murió su marido. Yo también iba por los montes, también vi morir a muchos mineros, piqué carbón empapado de agua y lo pasamos mal después de la guerra. Venían muchos a buscar cobijo en la mina, aquello sí que era peligroso pero nosotros siempre luchamos por lo nuestro. Los mineros somos así”.
– ¿Cómo sois?
– Así. Mineros.
“No pasa nada. Tu padre está ahí, es uno de los del pasamontañas. Ahora que ya no hay que ir andando por los montes, ahora que el morir ahí dentro pasó a ser muy extraño, ahora que no hace falta picar a pico y pala y sacarlo con la mula, dicen que no les interesa. Y ellos, que son mineros, pues luchan”.
– Abuelo, pues yo quiero ser minero.


http://www.lacronicadeleon.es/2012/06/10/fotografia.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario